Como alcanzar tus metas fácil, rápido y con alegría.

Nuestro estado de ánimo afecta poderosamente a todas nuestras acciones y todos nuestros
resultados.

Si partimos desde el estado de ánimo que podríamos llamar:

“Maldición, ¡qué horror!, ¡no quiero, no puedo y no lo haré!”,

cualquier cosa que hagas te llevara mucho tiempo, será aburrida, dura, difícil y, probablemente, no la terminaras jamás.

 Por lo tanto, el estado al que te invito a ingresar antes de emprender cualquier acción es muy simple:

Todo se hace fácil, todo se hace rápido,

¡todo se hace con alegría!

Para que todo lo que hagas fuera fácil, rápido y con alegría, debemos  comenzar a cada una de tus acciones que algo que haga tus próximos pasos fáciles, alegres y rápidos.

Y este algo es un aumento de energía.

 Solo es necesario elevar el nivel de energía y cualquier acción se hará dos veces más rápido, más eficiente y con gusto.

 El ejercicio más simple que te permitirá aumentar la cantidad de energía literalmente en treinta segundos es “El inflador”. Es un ejercicio de respiración muy simple.

 Levanta los brazos en un ángulo de sesenta grados y con una inhalación explosiva dobla los codos, lleva tus manos a los hombros y cierra los puños. Luego, con una exhalación, estíralos de vuelta y abre las manos.

Tienes que hacerlo rápido, de forma explosiva y potente, inhalando por la nariz y exhalando por la boca. Inhala acercando tus manos a los hombros y exhala estirando los brazos para arriba como un gran inflador que bombea la energía.

Si por alguna razón no te sientes cómodo haciendo la “bomba”, por ejemplo si hay mucha gente alrededor y tú no estás listo para pasar por el loco, entonces puedes probar la siguiente afirmación.
– ¿Cómo hacemos esto? Aguantamos la respiración después de la inhalación y repetimos tres
veces para sí mismo: “¡Para mí todo es fácil! ¡Hago todo con gran rapidez! ¡Hago todo con gran alegría! ¡Es un placer hacer esto?”. ¡Sonreímos al mismo tiempo! Sí, debes sonreír, es
muy importante, de lo contrario fallará. Luego exhala lentamente y al exhalar, decimos la misma frase en voz alta tres veces. Tres ciclos de tales respiraciones
crean el estado de ánimo adecuado.

¡Pruébalo!

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